Neo, ¿un Sócrates del siglo XXI?
Homero Francisco
Octubre de 2011/ publicado en revista FATUM No. 15 Agosto de 2012
El problema originario de cualquier sistema filosófico es la pregunta ¿Quién soy?; la intención de interrogarnos por la pregunta fundamental depende de una decisión, de un parto doloroso- parafraseando a Sócrates cuando habla de su madre-; el quién soy y que hago aquí, pregunta difícil si se considera que muchas veces la respuesta- e incluso hacerse la interrogante- es evadida por el común de la gente.
En la escena donde Neo inicia su periplo para descifrar ¿qué es la Matrix? se maneja magistralmente esta idea: el protagonista debe elegir entre dos pastillas, una azul que le proporciona el privilegio de quedar como-si-nada-hubiera-pasado y otra roja, cuya elección le llevaría a internarse en la madriguera del conejo blanco de Lewis Carroll. En ese momento, el personaje de Keanu Reeves toma una decisión que podría interpretarse- aunque no quede de manifiesto en la película de manera explícita- como un examen. Sócrates en su Apología denota la importancia de este ejercicio en el siguiente tenor:
“Pero un día quizá alguno diga, ¡que Sócrates! ¿Si marchas desterrado no podrás mantenerte en reposo y guardar silencio? Ya veo que este punto es de los más difíciles para hacerlo comprender a alguno de vosotros (…) y conversar sobre las demás cosas que han sido objeto de mis discursos, ya sea examinándose a sí mismo ya examinando a los demás, porque una vida sin examen no es vida”[i]
Así Neo, al interrogarse por la Matrix comete el acierto de tratar de responderse precisamentemediante el examen; la sola inquietud del personaje para el que hay algo que no está del todo bien, supone en sí misma un objeto de resistencia, el salirse del canon que supondría elegir la pastilla azul. En este tenor, Michel Onfray, filósofo francés contemporáneo, plantea el ejercicio de la filosofía como resistencia de la siguiente manera:
“El filósofo no es astrólogo ni adivino ni lector del futuro en el café… su trabajo es ser consciente de la abulia generalizada de los hombres y hacer todo lo posible para no contribuir a ella” [ii]
Entonces, ¿el ejercicio de tomar la pastilla roja puede contribuir a des-madrar la Matrix? quizás la filosofía per-se no pueda salvar al mundo en tanto acto individual y aislado, pero al fomentar la inquietud y el ejercicio de comprensión de nuestra realidad- aquella Matrix en la que nos desenvolvemos cotidianamente- se estará dando un paso trascendental hacia una mejor y nueva visión de las cosas, una manera diferente de comprender y aprehender al mundo y al Otro.
FUENTE:
[i] Platón. Diálogos. Editorial Porrúa, México, 2007. Páginas 21-22.
[ii] Michel Onfray. La filosofía sana y salva ¿cura y redime?, en http://filosofiaclinicaucv.blogspot.com/2008/05/entrevista-michel-onfray-la-filosofa.html Fecha de consulta: 3 de octubre de 2011.
Esta presentación fue hecha con motivo del programa del Martes de Humanidades "Matrix y la filosofía de la irrealidad" en UABCS, 4 de octubre de 2011.
El primer post desde las raíces de la Península Barataria.
Todos Santos, Baja California Sur, 1 de septiembre de 2012.
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